no queda sino batirse...







jueves, 15 de febrero de 2018

le pasó a un amigo...

miró la parrilla.
espléndida...  hermosa...
el alcohol le corría por las venas pero no era nada.
hacia demasiadas horas que estaba despierto pero el sueño no llegaba, ni llegaría si seguía asi.
miró alrededor y se preguntó donde estaría. y quienes eran aquellas dos flacas que estaban tiradas en el sofá.
la morocha estaba muy buena, pero le daba lo mismo. hacía un tiempo que no se le paraba. o si se le paraba la tenía tan dormida que daba lo mismo garchar o no.
ahora mismo solo le preocupaba, increiblemente, el trabajo. después de dos semanas de avisos médicos y tres notas del certificador por no encontrarlo no sabía que podía inventar.
pensó que hacía mas de seis meses que no veía a su hijo.
y en realidad, en los últimos dos años lo había visto muy poco.
y ya no era un niño.
la pelirroja se sentó a su lado y le sobó la entrepierna.
nada.
se bajó una línea y se fué con la morocha.
el las miró. miró la parrilla,
y se fué.






17 comentarios:

  1. Iba a decir qué duro lo que le paso a ese muchacho, pero creo que, dado el caso, iría mejor qué fuerte...

    Usted sí que tiene historias para contar.

    Besos, f.



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    1. jajaja
      si, muy fuerte

      por suerte pudo salir. desde ese día dejó el alcohol y la merca. y recuperó muchas cosas.
      admirable poder de voluntad.

      y...
      cosas pasan

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    2. Realmente admirable, no es fácil, conozco a alguien que nunca salió.

      Me alegro mucho por ese poder de voluntad!

      Beso

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    3. si.
      yo conozco a muchos que no salieron.
      y a dos que si.

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  2. Cuando te da lo mismo garchar que no, algo se rompió adentro

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  3. Un buen relato escrito desde ¿Quizás la experiencia?

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    1. digamos que la memoria.
      mi caso fue mucho mas leve
      digamos que locuras de adolescente

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  4. Hay que estar muy mal para no tener deseo ante la presencia de dos mujeres como esas.
    Saludos

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    1. fuerte (ya que no dura, je)
      por suerte esta terminó bien.
      aunque ya sabés.
      el que es adicto lo es siempre
      así que...
      de a un día por vez

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  6. A veces se elige mal.
    Y luego ya no se puede elegir.
    Hasta que aparece una ráfaga de cordura.
    A la que hay que sumar mucha, mucha, mucha voluntad.
    Y a veces, solo a veces no siempre, la cosa acaba bien.
    Con otra elección.

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  7. Cuando dicen "le pasó a u amigo..." a mí me da que pensar que se habla de su otro yo.
    Conozco algún que otro amigo así (y no soy yo eh jajaja). Tremendo Melingo, me trae muchos recuerdos de antros de San Telmo.

    Abrazo!

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    1. en realidad el título juega con eso.
      pero en este caso, si bien viví cosas parecidas (a mucho menor escala), si le pasó a un amigo.
      temón de melingo
      abrazo!

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