no queda sino batirse...







lunes, 26 de febrero de 2018

fuera locura...






















- estás loca, m, y si no es el de la foto? - le preguntó belén.

- es una locura - le dijo mariela.

- no lo conocés, mirá si te secuestra! - le dijo laura.

- llamame cuando llegues, y llamame mientras estés allá - le dijo su hermano, que la cubrió con sus viejos.

se habían conocido en un chat de música.
hacía tres meses que se escribían y solo habían hablado por teléfono un par de veces.
y quizás si fuera una locura este viaje, pero sentía la necesidad de conocerlo en persona.
si se daba apenas la mitad de lo que se habian escrito...

- no voy a tener mucho tiempo, sabés que soy casado - le había escrito en el último mail - pero venite igual.

todos esos kilómetros, picar en buenos aires, el barco por colonia, otro ómnibus a montevideo. el hotel de segunda que le había vendido la agencia, nada importaba ya.
tenía veintisiete años, ocho menos que el, pero sentía que nadie la entendía tanto.
y si, estaba nerviosa.
y si era un farsante?
todas las charlas con sus amigas, todas las posibilidades de que algo saliera mal.
y la gran pregunta: y si no me gusta?

- señora m? el señor f la espera en recepción - decía al teléfono la empleada del hotel.
ella lo esperaba mucho mas tarde, se suponía que estaba trabajando a esa hora.
- pedile que suba - dijo, sin poder evitar que la vergüenza le subiera a la cara.

salió a la puerta de la habitación a esperarlo. en el apuro no se calzó, pero que mas daba.
al abrirse el ascensor vio su sonrisa y todos los nervios volaron.
- no te esperaba tan temprano - sonrió m.
- yo tampoco, pero me ganó la ansiedad.

los dos se tenían tanta hambre que sus dientes chocaron en ese primer beso.
se miraron a los ojos y se rieron....  ya al segundo calzaron justo.
tiene razón sabina, a menudo los labios mas urgentes, no tienen prisa dos besos después.
ella sintió sus manos en la espalda, mientras levantaba su ropa y se supo perdida.

a la noche, sonriendo antes de dormir, escuchaba los gemidos de la habitación vecina, y pensaba que debían estar devolviéndole la gentileza.

- vas a volver? - le preguntó f al otro día en la terminal.
- siempre.

miércoles, 21 de febrero de 2018

por la mañana (fantasmas)



eu faço samba e amor até mais tarde            hago samba y amor hasta muy tarde
e tenho muito sono de manhã                       y tengo mucho sueño de mañana
escuto a correria da cidade que arde          escucho el movimiento de la ciudad que arde
e apressa o dia de amanhã                           y apura el día de mañana
de madrugada a gente ainda se ama             de madrugada todavía nos amamos          
e a fábrica começa a buzinar                       y la fábrica empieza a llamar
o trânsito contorna, a nossa cama reclama    el tránsito rodea, nuestra cama reclama
do nosso eterno espreguiçar                        de nuestro eterno atorrantear
no colo da bem vinda companheira             al regazo de la bienvenida compañera
no corpo do bendito violão                        en el cuerpo de la bendita guitarra
eu faço samba e amor a noite inteira           hago samba y amor la noche entera
não tenho a quem prestar satisfação          no tengo ante quien justificarme
eu faço samba e amor até mais tarde         hago samba y amor hasta mas tarde
e tenho muito mais o que fazer                  y tengo  mucho mas para hacer
escuto a correria da cidade. que alarde!  escucho el movimiento de la ciudad, que alarde!
será que é tão difícil amanhecer?              será que es tan dificil amanecer?
não sei se preguiçoso ou se covarde          no se si perezoso o si cobarde
debaixo do meu cobertor de lã                  debajo de mi cobertor de lana
eu faço samba e amor até mais tarde          hago samba y amor hasta muy tarde
e tenho muito sono de manhã.                    y tengo mucho sueño de mañana.

chico buarque

serrat también lo dice bien, aunque un poco mas apurado: "hoy puede ser un gran día..."
hay que perder más el tiempo, sobre todo así.





  salú!
  y buena vida...
   f




lunes, 19 de febrero de 2018

no entendió

era tarde en la noche y el volvía a casa.
había salido del liceo y pasado por la bastilla y por la tertulia, no importa el orden.
en esa época se le había dado por los croquis y andaba con una libreta de dibujo en el bolsillo de la burberry´s heredada que usaba sobre unos vaqueros y una remerita.
se subió al ómnibus casi vacío y se sentó al fondo.
ella se subió luego y se sentó unos asientos más adelante, de costado. o ya estaba sentada, lo mismo da.
era una flaca hermosa. muy flaca, con una nariz interesante. el pelo atado en una cola de caballo. destacaba su frente inclinada. la ropa le caía muy bien sobre los hombros, algún buzo holgado, creo.
el sacó la libreta y un lápiz y empezo a dibujarla rápido.
luego se acercó  hasta el asiento que estaba frente a ella, que sonrió.
- que lindos huesos que tenés -
- que imbécil que sos! -
y se fué a sentar al lado del guarda.

jueves, 15 de febrero de 2018

le pasó a un amigo...

miró la parrilla.
espléndida...  hermosa...
el alcohol le corría por las venas pero no era nada.
hacia demasiadas horas que estaba despierto pero el sueño no llegaba, ni llegaría si seguía asi.
miró alrededor y se preguntó donde estaría. y quienes eran aquellas dos flacas que estaban tiradas en el sofá.
la morocha estaba muy buena, pero le daba lo mismo. hacía un tiempo que no se le paraba. o si se le paraba la tenía tan dormida que daba lo mismo garchar o no.
ahora mismo solo le preocupaba, increiblemente, el trabajo. después de dos semanas de avisos médicos y tres notas del certificador por no encontrarlo no sabía que podía inventar.
pensó que hacía mas de seis meses que no veía a su hijo.
y en realidad, en los últimos dos años lo había visto muy poco.
y ya no era un niño.
la pelirroja se sentó a su lado y le sobó la entrepierna.
nada.
se bajó una línea y se fué con la morocha.
el las miró. miró la parrilla,
y se fué.






viernes, 9 de febrero de 2018

respeto (revisión)












el bar estaba vacío.
hacía un rato que venía calentando el cuerpo con la stoli sin hielo que ya me servían sin preguntar, pensando a que buena hora saldrían las "minitas" del iava, y en que nos depararía esa noche.
debían ser las ocho o nueve de la noche de un martes o miércoles de invierno, demasiado frío, pero sobre todo demasiado temprano para la tertulia.
lo vi venir y confieso que pensé "que puto de mierda".
no intento justificarme, tenía diecisiete años y aún me escandalizaba con esos modales de mariposa, con los pantalones chupín, con sus remeras escotadas y sus pañuelos coloridos al cuello.
pocos años y un montón de preconceptos.
se sentó a mi mesa sin pedir permiso y se pidió un whisky.
aunque ya lo había visto -era otro habitual de la tertulia- nunca habíamos cruzado un saludo o una palabra.
sonrió y yo pensé que me estaba cargando.
abrió su morral (otro puterismo en aquella época) y sacó algo envuelto en un paño oscuro.
era la primera vez que veía unas cartas de tarot.
barajó y me pidió que cortara. me auguró mucho amor y muchas mujeres. que el trabajo no me iba a faltar y que iba a perder algunos amigos. no me avisó que el amor iba a  doler.
nunca creí en brujos, pero heber tenía un angel especial en la manera de decir las cosas, yo no pensé que estuviera inventando nada, y sus augurios se han dado.
luego hablamos de todo un poco, de su exilio en paris y del bar. de mi corta edad y mi carita de niño sano que llamaba la atención, de música (siempre), de libros.
no me cargó. nunca me cargó.
cuando llego la banda se despidió y se fué. entre codazos y risitas de mis amigos.

luego, otras noches, ya compartíamos mesa y amigos. el hacía su ronda de boliches con el tarot y nos encontrábamos alli.
siempre me negaba la merca cuidándome, diciendo: "esto no es para vos, bebé"
ya no me molestaba que me dijera bebé.

era un puto bravo, " a mi me rompe el culo quien yo quiero", decía, y más de una vez lo vi enfrentarse a tipos que daban miedo.
luego sacó la revista susurros, que fue la primer revista de citas y encuentros sexuales que se vió en uruguay, un escándalo. primero fué independiente y luego creo que salió con la república.

estaba muy flaco, decían que tenía sida, pero yo creo que era la mala vida, los chongos que mantenía con lo poco que sacaba de las cartas
y la merca, siempre la coca.
necesitaba más horas que las que el día le podía dar.
un buen día no apareció mas.
me dijeron que había muerto del corazón.
demasiada vida.


ya nos encontraremos a brindar de nuevo...


    salú!
    y buena vida...
    f

   ps: siempre aprecié tu respeto

miércoles, 7 de febrero de 2018

amanecer

a las nueve de la noche se bajó del remís, un poco aparte del grupo reunido frente a la entrada de aquel hotel perdido en las afueras del pueblo.
única mujer en un par de kilómetros a la redonda pasó entre los viajantes que miraban su uniforme - o la silueta que se insinuaba debajo - mirando hacia otro lado.
puede que en el silencio se escuchara un: "me atiende, doctora?", o no. quizás solo causó curiosidad su solitaria llegada.
el esperaba aparte, no quería que la ansiedad provocada por la demora lo delatara. su sonrisa es demasiado evidente cuando se encuentran. los cables que los unen son casi tangibles.
ella se demoró en la entrada, había algún problema con la combi que la pasaría a buscar en la madrugada.
el se demoró en la cena, un proveedor con quien no podía quedar mal se empecinaba en sacarle información.


el amanecer la encontró sonriendo en la ruta. dando cabezazos - dice ella, o cabeceando - dice él. indecisa sobre si ir o no a trabajar.
la memoria de la noche pegada en la piel, las piernas doloridas, la imagen de un hasta luego, y de una sonrisa y de un beso a las cinco y media de la mañana.
la extraña satisfacción de verlo esperando a que la combi se perdiera de vista, soportando el frío de la madrugada, solo por mirarla unos segundos más.