no queda sino batirse...







viernes, 19 de mayo de 2017

llueve

y aunque hoy no es jueves...



me moriré en parís con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
me moriré en parís -y no me corro-
tal vez un jueves, como es hoy de otoño.

jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y, jamás como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

césar vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos…


recuerdo que era un adolescente cuando escuché a sobrino recitar este y otros poemas de vallejo en el teatro del iava (después entré a formar parte del grupo de teatro - mas como coto de caza que como actor). 
y empujado por dina diaz -  una maravillosa profesora de literatura, de esas enamoradas de las letras y de la enseñanza, quien me obligó a leer y a hacer un trabajo sobre vallejo a pesar de mi insistencia en que no me gustaba la poesía, - entré en este pequeño gran mundo .
cuanta razón tenía dina, y aunque aún hoy sostengo que no me gusta..
sin embargo, je, por acá aparecen tantos poetas...
 
pero no se confundan por el poema, 
con lluvia, con vallejo, con esta falta de luz...
así y todo me gusta la vida...
aunque sea de barriga

3 comentarios:

  1. Que tema la poesía, es algo insondable para mí... Pero mejor es tener un buen profesor/ra que estimule a uno...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. para mi no es que sea insondable.
      es que son pocos los poetas que me llegan.
      ahora...
      cuando llegan llegan!

      Eliminar
  2. acabo de aprender un poema de los que no se olvidan más. He escuchado a muchos hablar de que hay que leer a Vallejos pero lo traigo atrasado

    ver la sigla iava me lleva varias décadas atrás, no te voy a preguntar la edad pero como todos en montevideo estamos a no más de dos personas de distancia, no sería difícil encontrar las coincidencias. Yo hice el bachillerato en el Juan XXIII del siglo XX

    ResponderEliminar