no queda sino batirse...







viernes, 28 de septiembre de 2012

creyendo que era mozuela...


que poco caballero.
eso no se hace.
mas allá de la falta de inteligencia demostrada por una persona que vive de su imagen ( no chris, no te tenés que dejar filmar), quiero quebrar una lanza por nuestra boxeadora estrella (o no tanto).
cuando encontraron a robert downey jr con una chíca que vive de su cuerpo, borracho y pasado en su auto, el escándalo pasó a mayores, pero se olvidó, o por lo menos tanto da.
los futbolistas que se escapan de las concentraciones para irse de putas, de copas y de química, los jugadores de rugby acusados de abusar de una menor (o era una prostituta?) en sudáfrica, todos son vivos ahora. y la pobre cris es tarada?
vamos, en ese momento hizo lo que sintió.
y al fin y al cabo, cada quien hace lo que se le canta.
un nabo el novio.
a ese muchacho nadie le enseño a cerrar la boca, a cuidar a sus mujeres.
repito, muy poco caballero.
la próxima vez, cris,  no te dejes filmar...

a el habría que mandarle este poema para leer:

y que yo me la llevé al río
creyendo que era mozuela,
pero tenía marido.

fue la noche de santiago
y casi por compromiso.
se apagaron los faroles
y se encendieron los grillos.
en las últimas esquinas
toqué sus pechos dormidos,
y se me abrieron de pronto
como ramos de jacintos.
el almidón de su enagua
me sonaba en el oído,
como una pieza de seda
rasgada por diez cuchillos.
sin luz de plata en sus copas
los árboles han crecido,
y un horizonte de perros
ladra muy lejos del río.

  
pasadas las zarzamoras,
los juncos y los espinos,
bajo su mata de pelo
hice un hoyo sobre el limo.
yo me quité la corbata.
ella se quitó el vestido.
yo el cinturón con revólver.
ella sus cuatro corpiños.
ni nardos ni caracolas
tienen el cutis tan fino,
ni los cristales con luna
relumbran con ese brillo.
sus muslos se me escapaban
como peces sorprendidos,
la mitad llenos de lumbre,
la mitad llenos de frío.
aquella noche corrí
el mejor de los caminos,
montado en potra de nácar
sin bridas y sin estribos.

no quiero decir, por hombre,
las cosas que ella me dijo.
la luz del entendimiento
me hace ser muy comedido.

sucia de besos y arena
yo me la llevé del río.
con el aire se batían
las espadas de los lirios.


me porté como quien soy.
como un gitano legítimo.
le regalé un costurero
grande de raso pajizo,
y no quise enamorarme
porque teniendo marido
me dijo que era mozuela
cuando la llevaba al río.

viernes, 14 de septiembre de 2012

sally can't dance no more...

montevideo, circa 2000

cuando me comentaron que alguien del mercado había muerto, y luego leí los detalles, en el momento supe que solo podías ser vos.
te encontró una vecina al otro día, le extrañó que la puerta de tu apartamento estuviera abierta. ella sabía que no eras ningún santo - las paredes hablan -, pero nunca fuiste descuidado.
el diario describía la imagen de una manera que me hizo verte como si estuviera ahí:
imagino la sangre en las sábanas blancas y en la moquette del dormitorio. casi puedo ver el desorden. y la lámpara tirada en el piso, porque aunque el informe del forense dice que ya estabas muerto cuando te golpearon con ella, parece que el asesino se ensañó con tu cuerpo.
asfixia fue la causa de la muerte. estabas tirado desnudo, con la mitad del cuerpo fuera de la cama, la cabeza en el piso y el cable del teléfono dando dos vueltas en tu cuello. habían usado el cable para arrastrarte fuera de la cama.
pienso que el ladrón vió una víctima fácil, un puto al que podía sacar unos billetes a cambio de ensuciarse un poco. no sabía que vivías al día, que todo lo que hacías lo gastabas en sobrevivir, y los vintenes que sobraban en merca y alcohol. seguramente hasta lo hayas convidado antes sin pedir nada a cambio.
el infeliz revolvió todos los cajones antes de huir y rompió la televisión, quizás fue entonces que aunque muerto te destrozó con la lámpara.
hasta hoy recuerdo tu risa fácil. tu camaradería no invasiva - vos tenías claro con quien podías esperar coger y con quien no- . los chistes sobre tu pelo corto teñido de rubio al mejor estilo sally can´t dance, o lo que iba quedando de él. tu insistencia en hacerme fumar kilos de maría para ver si me hacía algo, a pesar de mi insistencia de que no, que me había caído en la marmita de chico, que lo mío era un estado natural, y que ustedes, drogotas, se convencen de que vuelan con cualquier pasto. nuestros “roteiros” por los bares de madrugada, cuando de repente desaparecías con algún pendejo cazado. tu generosidad.
no se si alguna vez agarraron al enfermo que lo hizo, pero ojalá que se lo estén cogiendo entre veinte presos, y que sufra. mucho.
se te extraña.
espero que cuando nos encontremos, que espero no sea pronto, me estés esperando con un buen caño, a ver si allá arriba, o a donde sea que vayamos los seres como nosotros, la planta funciona mejor…

salú, sally,
y buena vida…
donde sea que estés...
f


miércoles, 12 de septiembre de 2012

dijo...

que no importa,
que simplemente bailemos,
que bailemos hasta el fin del amor...




(como siempre, la traducción no es perfecta)



(i've been running through these promises
that i made and i couldn't keep...)