no queda sino batirse...







viernes, 7 de enero de 2011

agradecimiento público.

estimado mariano:

aprovecho la oportunidad para agradecerle a usted y a todos los santos la oportunidad que me ha dado de pasar tan buenas fiestas.
le comento que el 24, escaso del vil metal, se me prendió la segunda neurona (la primera la tenía ocupada en respirar) y rápidamente me dispuse a hacer 100 copias de su magnífico compilado.
raudo y veloz salí disparado hacia la puerta del montevideo yopin, frente al macnolas (mengaña todo eso!), territorio plancha si los hay (casi territorio comanche), con el equipo bolita bajo el brazo.
no se hace una idea, con el engendro distorsionando los parlantes de la bolita,  y al grito de "50 pé lo cedé! " me los sacaron de las manos!  no daba abasto mientras las pibas se meneaban con sensuales movimientos y acomodaban las viseras de sus gorritas naiki hacia un lado y hacia el orto, perdón, hacia el otro.
los pibes enloquecieron cuando se me acabaron. por suerte tuve la brillante idea de tirar una mediada litro y medio de sidra al  aire y pude escurrirme disimuladamente entre la gente que esperaba el ómnibus. disimulo que tuve que explicarle al policía que me detuvo quince metros mas allá interrogándome por la bolita bajo el brazo y la actitud sospechosa. los santos quisieron que el botín fuera generoso y el agente del orden, tras un pequeño intercambio de respetables opiniones respecto a la parte que correspondía a cada uno, me dejó ir sin menguar demasiado mis ganancias.
en fin. solo gracias.
salú!
y buena vida...
f
ps: le guardé una petaquita con sidra y la escondí atrás de la heladera...   el año que viene mata!



psii: este quedó mal...                      

2 comentarios:

  1. Pero mi estimado, me deja casi al borde del lagrimón. Acá el agradecido soy y por tamaña deferencia del, vaga la redundancia, público agradecimiento.

    Le mando un abrazo inmenso, casi tan grande como el negoción que pordríamos estar haciendo en este preciso instante. Sepa, y tenga bien claro, que el disparador de la idea fue suyo.

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  2. ¿Por qué conozco a las dos mujeres de la segunda foto?

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