no queda sino batirse...







viernes, 26 de noviembre de 2010

sangre fresca...

ya no es normal, pero a veces, uno se encuentra con gente como esta, fresca, creativa, inteligente.
que lástima que eso nos llame la atención. pero es que entre tanto subnormal, tanto imbécil repartido en el mundo que de lo único que puede hablar es del bolso y el manya o de riki for, o de que buena que está waira zara, esta gente me hace pensar que si, que todavía va a haber alguien que haga una buena canción mañana, que escriba un buen libro, que dibuje o pinte algo que nos mueva por dentro.
valentina cuenta cosas. cosas de su vida. es tierna y obscena. es solidaria y cruel. a veces es terriblemente grosera, pero lo dice con una sonrisa de ingenuidad. cuidado, no te enamores, creo que es menor de edad. lo que digo es que al fin y al cabo no importa que cuenta, lo que importa es el como. ella tiene una sensibilidad especial...
y maco...   maco es una artista. desde patricia breccia con su sol de noche que una mujer no me sorprendía dibujando. un trazo limpio, despojado. imaginen el medio del camino entre el corto maltés y mafalda...   no, no es la comparación adecuada. pero manejense a esa altura: hugo pratt, quino, manara, altuna... tranquilamente podría haber publicado en la vieja fierro.
ya no existe el sorocabana, y el café es una costumbre montevideana que se está perdiendo, pero que bueno sería sentarse con cualquiera de estas dos señoras a tomar un café. creo que serían varios. por ahora las pueden ver acá y leer acá.

salú!
y buena vida…
f



ps: se acuerdan de “el lado oscuro del corazón”? creo que con ninguna de estas dos uno apretaría el botón…


3 comentarios:

  1. ¿Te cuento un secreto?
    Llegué hasta tu primer entrada, para leerte a vos, y leerme a mi en ese entonces. Cuando me topé la primera vez con esto, no supe que decir. Se me aceleró un poquito el corazón, y me empezaron a transpirar las manos, como ahora. Porque sos un desconocido al que le tomé un gran aprecio, al que no dejo al pasar las cosas que me dice, y es tan raro.

    Tu "ps" final, fue lo que me enamoró. Ahí automáticamente te convertiste en el Oliverio Girondo que nunca tuve ni tendré. Y para mi, está bien que sea así. Porque todavía sigue pendiente el café, y somos gente de palabra, ¿no?

    Es genial pensar que alguien no apretaría el botón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. oliverio es mucho para este pobre mortal que desconoce la poesía.
      no suelo equivocarme con la gente, son rarísimas las personas de las que cambia mi primera impresión después de cambiar unas cuantas palabras. no creo equivocarme con vos tampoco. es probable que no te tomes en serio todavía, pero basta leerte.
      si. me encantaría ese café, o esos, algún día de estos.
      abrazo
      f

      Eliminar
    2. y no niegues el futuro. es increible el poder de las palabras.

      Eliminar